Una semilla, muchas respuestas

Por: Pri Laulaja

1 Una vez más Jesús comenzó a enseñar a la orilla del lago. Pronto se reunió una gran multitud alrededor de él, así que entró en una barca. Luego se sentó en la barca, mientras que toda la gente permanecía en la orilla. 2 Les enseñaba por medio de historias que contaba en forma de parábola, como la siguiente:
3 « ¡Escuchen! Un agricultor salió a sembrar. 4 A medida que esparcía la semilla por el campo, algunas cayeron sobre el camino y los pájaros vinieron y se las comieron. 5 Otras cayeron en tierra poco profunda con roca debajo de ella. Las semillas germinaron con rapidez porque la tierra era poco profunda; 6 pero pronto las plantas se marchitaron bajo el calor del sol y, como no tenían raíces profundas, murieron. 7 Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron y ahogaron los brotes, así que esos brotes no produjeron grano. 8 Pero otras semillas cayeron en tierra fértil, y germinaron y crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado! ». Marcos 4:1-8

En estos versículos Jesús nos comparte la parábola del sembrador. Dios nos da la sabiduría necesaria, para que todos logremos entender con claridad, el mensaje que Jesús vino a darnos a través de éste y otros ejemplos. Hoy en día podemos trasladar la parábola a nuestro andar diario. El agricultor puede ser cualquier creyente compartiendo las buenas noticias, sobre la vida eterna que sólo Cristo Jesús nos puede dar, gracias a la cruz y al perdón de nuestros pecados.

14 El agricultor siembra las semillas al llevar la palabra de Dios a otros.15 Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero enseguida viene Satanás y lo quita. 16 Las semillas sobre la tierra rocosa representan a los que oyen el mensaje y de inmediato lo reciben con alegría; 17 pero como no tienen raíces profundas, no duran mucho. En cuanto tienen problemas o son perseguidos por creer la palabra de Dios, caen. 18 Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen la palabra de Dios, 19 pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones de esta vida, el atractivo de la riqueza y el deseo por otras cosas, así que no se produce ningún fruto. 20 Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a los que oyen y aceptan la palabra de Dios, ¡y producen una cosecha treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado! ». Marcos 4:14-20

Podemos ver que hay cuatro tipos diferentes de tierra:

  1. La que escucha el mensaje, pero se deja seducir por las cosas del mundo y se sumerge en ellas, ignorando el mensaje.
  2. La que escucha el mensaje y lo aceptan con alegría, pero como no logra entender bien el mensaje, lo olvida.
  3. La que escucha el mensaje, pero no permite que éste cambie sus vidas. Vive pendiente de las cosas materiales que el mundo nos hace creer que son fundamentales para vivir.
  4. La que escucha el mensaje, lo acepta y cambia su vida, conforme a la voluntad de Dios.

Nadie quiere ser como los primeros tres modelos de tierra. Pero para llegar a ser como el cuarto, debemos estar dispuestos a dejar nuestra vida en las manos de Dios. Y también a dejar que él la vaya moldeando y transformando acorde al plan que tiene preparado para cada uno de nosotros.

¿Qué tipo de tierra sos?

“Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie”. Santiago 1:5

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