¿Quién se robó mi tiempo?

Y dijo el Señor: ¿Quién es, pues, el mayordomo prudente, a quien el señor pondrá sobre los de su casa para que les dé sus raciones a su debido tiempo? Lucas 12:42

El día de hoy es un momento específico de nuestra vida y mañana será otro. Sin embargo, todos esperamos comer tanto un día como el otro. La gran mayoría lo hace en la mañana, al mediodía y en la noche, y se incomoda si no puede cumplir con su organismo de acuerdo al reloj biológico que Dios ha puesto en nosotros y que hemos regulado con nuestros hábitos.

Lo mismo ocurre en el cumplimiento de nuestros deberes. Hoy tenemos que hacer lo que nos toca hoy. A la mañana lo que es de la mañana. Si esperamos a la tarde, quizá la ocasión se habrá perdido. Eso nos exige mantener una programación y un orden mínimos.

Como Jesús estaba hablando de la comida, pensemos en ese ejemplo. Es dudoso que la mesa esté lista al mediodía, si a las once y cincuenta minutos no hemos avanzado en su preparación.

Dios quiere que aprovechemos cada hora y para eso nos exige que seamos buenos mayordomos, administrando sabiamente nuestro tiempo y nuestros dones.

manejo-del-tiempo

 

Oración: Señor, gracias porque me permites hacer cosas; te ruego que me muestres claramente qué debo hacer en cada momento y que esté preparado para ello

Reflexión basada en: Lucas 12:33-48

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