Los regalos de la Cruz (Parte I)

Espinas y ClavosExtraído del libro: “Experimenta el corazón de Jesús” – Max Lucado.


 

Mucho se ha dicho sobre el regalo de la cruz mismo, ¿Pero, y los demás regalos? ¿Los clavos? ¿La corona de espinas? ¿El manto que se apropiaron los soldados?¿Te has dado el tiempo de abrir esos regalos?

Sabemos que no tenía ninguna obligación de darnoslos. El único acto, lo único que se requería para nuestra salvación era el derramamiento de sangre, pero Él hizo mucho más que eso.

Examinemos la escena de la cruz. ¿Qué encontramos?

1.- Las espinas:

“Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando con la rodilla delante de Él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!” (Mateo 27.29)

El fruto del pecado es espinas. Púas afiladas que cortan. Vergüenza. Miedo. Deshonra. Desaliento. Ansiedad. ¿No han nuestros corazones quedado atrapados en estas espinas?

No ocurrió lo mismo con el corazón de Jesús. Él nunca ha sido dañado por las espinas del pecado, Él nunca se apartó de la presencia de Dios. Jesús, nunca conoció los frutos del pecado, hasta que se hizo pecado por nosotros. Se sintió culpable, ansioso, sólo, ¿No se ve en la emoción de su clamor?: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27.46).
Estas son las palabras de un SANTO. Es el llanto de un pecador.

El mensaje de la corona de espinas, es que el PERDÓN ES COSTOSO.

2.- Los clavos y las manos abiertas:

Entre sus manos y la madera había una lista. Una larga lista de nuestras faltas: una lista de nuestros pecados (nuestros egoísmos, competencias, pretensiones de superioridad, manipulaciones, trampas, mezquindades, desagradecimientos, momentos de avaricia, nuestros años de perdición).

La lista que Dios ha hecho no se puede leer. Las palabras no se pueden descifrar. Los errores están cubiertos. Los pecados están escondidos. Los que están al principio de la lista están ocultos por su mano; los de debajo de la lista están cubiertos por su sangre.

Nuestros pecados están BORRONEADOS por Jesús. “Él te ha perdonado todos tus pecados; él ha limpiado completamente la evidencia escrita de los mandamientos violados que siempre estuvieron sobre nuestra cabeza, y los ha anulado completamente para ser clavados en la cruz” (Colosense 2:14)

El propósito de los clavos era poner nuestros pecados donde pudieran ser escondidos por su sacrificio y cubiertos por su sangre.

El mensaje de los clavos, es que Jesús QUITÓ EL REGISTRO de nuestros pecados.

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