Levántate, anda

Por Louder Garabedian.

Recientemente viuda, cargaba con el tremendo dolor de haber perdido a su esposo en un país extraño, y por si fuera poco, enterró también a sus dos hijos, quienes se habían casado con mujeres de aquella nación.

Pensar que con su amada familia se habían trazado planes y proyectos, para lograr una vida mejor, lejos de su tierra; y como retribución por haberse ido sobrevinieron las pérdidas de seres tan queridos como su esposo y sus dos hijos.

Imaginemos la escena: sin dinero, sin sustento, en un estado depresivo que hasta la llevó a querer cambiar su nombre, Noemí, para pasar a llamarse Mara, que significa “Aguas Amargas”.
Era en síntesis la gran mochila que tenía sobre sus frágiles hombros.

Para agravar más la situación, lo único que pudo traer de aquel país extraño fue a su nuera, llamada Ruth.

El pozo depresivo en el cual estaba sumida, apenas le permitió llegar al antiguo vecindario que una vez la vio partir con alegría y esperanza, pero que ahora la veía regresar humillada.

Sin embargo ahí no termina la historia. En el capítulo 1:6 del libro de Ruth, la Palabra de Dios enfatiza que ella “se levantó”.
Sacó fuerzas de la debilidad, resurgió de las cenizas, no se conformó con esa realidad. En su grave estado anímico, ella utilizó la esperanza que tenía, era su fe.

Puedes ser derrotado, pero jamás destruido.
Cuando estás débil, entonces eres fuerte.
El justo cae 7 veces, se levanta y sigue siendo justo.
No te des por vencido, Dios puede cambiar tu realidad.
Deposita tu confianza, sal a pelear, Él está contigo.

Levántate, anda.

 

Fuente Pr. Louder Garabedian: Mensaje a tu Corazón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *