Esa “Y” está de más

“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará.” 

Salmo 37:5 (Versión Traducción por Reina y Valera)

 

Sí. Exactamente esa frase que compone el título es lo que podría decir una Profesora de Lengua y Literatura si leyera el Salmo 37:5 en una Biblia cuya traducción, del hebreo al castellano, hicieron Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, dos religiosos españoles que, luego de un maravilloso encuentro con Jesús entendieron que somos salvos sólo mediante la Fe en la Gracia del Señor Jesús (cuando puedas y sin apuro, “gugleate” la historia de estos dos próceres literarios).

Volvamos: si vamos a las reglas ¿gramaticales?, cuando enumeramos, debemos escribir “A, B y C”, es decir, una coma para separar cada parte de la frase, y cuando llegamos a la última, anteponemos una letra “y”. No se si estos dos hermanos en Cristo lo encontraron así en el original y lo volcaron al castellano como lo leemos hoy, pero el énfasis que le dieron me parece genial. Leéte el versículo de nuevo – ¡dale, che, son doce palabras nomás!-, prestando especial atención a los signos de puntuación. Te espero.

¿Listo? ¿Viste que pareciera que la primer “y” está de más? Pero ¡NO! La realidad es que no puedo hacer ninguna de estas 3 cosas por separado.

  1. Si no encomiendo a Jehová mi camino, es decir, si no me pongo a cuentas con Dios, confesando mis pecados y aceptando su perdón, ¿con qué cara puedo después decirle que confío en Él y en lo que Él va a hacer?
  2. Ahora bien, puedo tranquilamente encomendar mi camino a Jehová. Bárbaro. Genial. Bien por ti. Puedo incluso saberme todos los versículos de la Biblia de memoria. Puedo no faltar a ninguna reunión ni perderme ninguna clase de Escuelita (permitime el diminutivo, dejame ser un eterno infante) Dominical. Puedo estar en diez ministerios. Nada malo en eso. Pero… Si cuando llega el momento de confiar en Dios, dudo o soy impaciente y “lo tomo por tardanza”, bueno… Errando estoy.
  3. Esta es peor: si NO hago las paces con Dios y si TAMPOCO confío en Él, y listo, estamos al horno. Acá no hay nada que hacer. ¿Él hará? Uff, claro que sí. Pero no creo que sea como nosotros queremos.

Mi amiga y mi amigo. Va todo de la mano. No lo cortemos. Hagamos todo junto. No tomemos una diagonal para llegar más rápido. Es difícil. Sí. Es un proceso. Pero reconociendo quién es Él, y quiénes somos nosotros, vamos a lograrlo. Y cuando Dios finalmente haga, no nos van a alcanzar los púlpitos de las Iglesias, ni las plazas de nuestros barrios ni las reuniones a las que asistamos para contar lo que Dios haya hecho en nosotros.

Que Dios te bendiga.

[divide]

Escrito por uno de nosotros.

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