En el dolor, alaba

Tenemos épocas de nuestra vida en las que parece que todo está bien;  tenemos una linda casa, un buen auto, un trabajo que nos gusta y bien pago, salud inmejorable, una hermosa familia, amigos sinceros. ¡Lo que se dice una vida perfecta!

En esas circunstancias es fácil agradecer a Dios! ¡¡¡¡Gracias Señor por todo!!!!!!

Ahora, cuando algo falla. Cuando el castillo de felicidad en el que vivimos comienza a derrumbarse. Cuando miramos al futuro sin ver la salida a un problema que nos agobia, ya sea de salud, económico, familiar. Cuando el dolor nos oprime el corazón por haber perdido a una persona amada. Cuando los amigos se apartan y parece que nos quedamos solos con nuestra angustia….

¿Debemos dar gracias a Dios? ¿Podemos dar gracias a Dios?

La respuesta que nos da la Biblia es “Den gracias en todo”.

No dice ” Den gracias cuando todo esté bien”, dice “…en todo”.

Sé que es difícil, a veces casi imposible. Pero es una orden, y cuando la Biblia nos ordena hacer algo, ¡no podemos negociar! ¡Y no debemos negociar!, porque estaríamos discutiendo con Dios, nuestro Padre, quien siempre procura lo mejor para sus hijos.

Hagamos la prueba, seamos agradecidos también en los momentos más duros. Vamos a ver como el Señor nos bendice y nos fortalece. Como sostiene nuestra mano para no caer. Como nos consuela y calma el dolor.

Los tiempos cambian, la gente cambia, solo Dios es fiel a su Palabra eternamente. Y Él  prometió estar con nosotros hasta el fin. Aferrémonos a esta promesa, seamos agradecidos a Él, y podremos estar seguros en sus manos hasta nuestro último día en esta tierra. Amén.

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Escrito por uno de nosotros.

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