El regalo más valioso

En la semana vi dos videos que me marcaron mucho. En el primero, una nena le estaba cantando una canción a sus papás. Su madre, orgullosa, la filmaba. Avanzada la canción, dejó de cantar y no fue porque quiso. Sino porque una bomba había impactado y su mamá la trasladaba a un lugar seguro. En cuestión de segundos, lo que comenzó siendo un video tierno de una niña cantando, se convirtió en un video más que se hizo viral por la cruel situación que están viviendo en Siria.

El segundo video es sobre  dos hermanitos (de cinco y ocho años aproximadamente), sentados en una camilla en un hospital, que estaban siendo atendidos tras haber sido víctimas de un bombardeo.  En el video se ve a los dos hermanitos abrazados, llorando a los gritos, al enterarse que uno de sus hermanos falleció.

Si bien los dos videos son de Siria, sé y tengo conciencia que en todo el mundo están pasando cosas similares. Personas que mueren a causa de la inseguridad, desnutrición, enfermedades que podían prevenirse y muchísimas otras cosas más. Al ver el segundo video, lo primero que pensé es si  al hermano de estos nenes, alguien le contó sobre el mensaje de salvación. Automáticamente después de eso, comencé a “pensar” en toda la gente que muere en el día y comencé a hacerme preguntas similares a ésta: ¿Cuántas de esas almas están disfrutando en el cielo?

Hay una película muy famosa en la cual, un chico les hace  un favor a tres personas  y esas tres personas a otras tres personas, así sucesivamente. Relacioné toda esta situación que está pasando en Siria, por ejemplo, con ésta película.  Si un cristiano le hablara a tres personas acerca de la buena noticia, ellos creyeran y le hablaran a otras tres personas, estoy segura de que muchas de las personas que hoy no están, nos estarían esperando en el cielo. En cambio hoy no sabemos si eso sucederá.

¿Qué hacés cuando te dan un regalo tan valioso? Lo más probable es que salgas corriendo y se lo muestres a todas las personas con las que te cruces. Sabemos que la salvación es el mejor regalo, entonces, ¿por qué te lo guardás solo para vos?

“Entonces les dijo: «Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos” Marcos 16:15

Dios nos dejó a cargo de compartir el regalo que Él nos dio. Él dijo “vayan”, no dice “Tomás, andá por todo el mundo” por ejemplo, sino que TODOS tenemos esa responsabilidad. Pero nos engañamos al creer que sólo algunos son los llamados a tal tarea. En cuanto algunas personas tienen un llamado diferente de entregar su vida a las misiones en otras partes del mundo. Podes ser misionero en tu familia,  con tus amigos, con tus vecinos, con la gente que te rodea. No hace falta viajar cientos de kilómetros, excepto que Dios te esté llamando para eso.

¿No sabés qué decir? ¿Tampoco sabés por quién empezar? No te preocupes,  Dios tiene todo bajo control.  

“Lo mismo sucede con mi palabra. La envío y siempre produce fruto; logrará todo lo que yo quiero,  y prosperará en todos los lugares donde yo la envíe”. Isaías 55:11

Te desafío a que te muevas y hagas algo por alguien hoy. Que las personas que te rodean, no se vayan de este mundo sin haberle entregado su vida a Cristo.

[divide]

Autor: uno de nosotros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *