Devocional en familia – Parte I

Como iglesia todas las semanas estamos haciendo un devocional para juntos estar orando por el evento que realizaremos esta Navidad 2017. Si no estuviste el fin de semana que se repartió, lo perdiste o no venis a nuestra iglesia pero querés sumarte con nosotros orando. Compartimos esto con vos.

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Texto para memorizar: “Enséñanos a orar.” (Lucas 11:2)

Es interesante que los discípulos le piden a Jesús que les enseñase a orar. No piden que les enseñe a hacer milagros, a echar fuera demonios o a hablar en público. Piden a Jesús que les enseñe a orar porque aprendieron de ver a su Maestro y lo importante que es la oración. Muchas veces se nos relata en los Evangelios lo mucho que Jesús oraba: cuarenta días en el desierto, de la madrugada, durante toda una noche, antes de comer…

A través de la oración derramamos nuestro corazón a Dios. Él desea ese encuentro personal cada día, en lo íntimo. Ahí donde nada ni nadie puede llegar, Dios llega; ahí donde nadie conoce, Dios sí te conoce. Él no quiere que seamos vanos repetidores de rezos u oraciones ya hechas. Desea que busquemos con la oración nuestra comunión diaria, nuestra esencia en Cristo Jesús.

  • Orar, según nos enseña la oración modelo es: Reconocer su liderazgo y paternidad (“Padre nuestro”). Nosotros somos sus hijos amados, comprados por su sangre preciosa.
  • Reconocer que necesitamos ser más santos cada día para encontrarnos en la presencia de Dios que es tres veces Santo.
  • Reconocer que su reino se ha acercado a nosotros, que Él es fiel, cumple sus promesas y las cumplirá cuando venga a buscarnos.
  • Reconocer que Él es Soberano, Dueño y Creador de todo lo que hay. Nada se escapa de su voluntad. Todo lo que sucede, sucede por voluntad de Él.
  • Reconocer que Él es nuestro Sustentador. Cada día nos alimenta, viste, da trabajo… Él sabe mejor que nadie de que cosas tenemos necesidad diaria.
  • Quiere que seamos humildes de corazón, que aprendamos a perdonar y a amar con el corazón de Dios. Así como Jesús se entregó por mi pecado sin haber hecho ningún mal; Él nos enseña que el arte de perdonar es solo cuando el amor de Dios abunda en nuestro corazón.
  • Reconocer que Él es nuestro Guardador, nada temeré de lo que me pueda pasar. Mi alma está guardada en su mano. ¿De quién temeré?

¡Qué Dios Maravilloso, Poderoso, Inmenso, Creador, Sustentador, Protector! ¡Cuántas cosas más podríamos decir de nuestro Dios!

Por eso cuando ores no olvides que hablas con el Rey, el único, tu Salvador, tu Amigo. Orar es hablar con Dios. Un privilegio que solo nosotros, sus hijos, podemos tener.

¿Hablaste hoy con Dios?

Oramos por las distintas áreas del evento:  Protagonismo de Dios – Mensaje – Oración – Coro – Técnica – Coordinación general – Encargados de áreas – Recursos Humanos – Atención de la gente – Publicidad – Presupuesto – Logística

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